Después de un tratamiento oncológico empieza una etapa muy importante: la de reconstruir y recuperar fuerzas.
Es habitual sentir cansancio, falta de energía, cambios digestivos, alteraciones del apetito o cambios en el peso. Tras un proceso tan exigente, el cuerpo necesita tiempo, cuidado y un acompañamiento respetuoso, que vaya mucho más allá de lo que comes.
Después del tratamiento: una etapa de recuperación y cuidado
Superar un tratamiento oncológico no significa que todo vuelva a la normalidad de inmediato. El cuerpo ha pasado por un proceso intenso y necesita pausa, escucha y apoyo.
Esta etapa no va de exigirse, sino de reconectar con el cuerpo y darle lo que necesita para regenerarse poco a poco.
Un acompañamiento global para recuperar fuerzas
La recuperación no depende solo de la alimentación. Por eso, en este acompañamiento trabajamos de forma global:
Todo influye en cómo te sientes y en cómo tu cuerpo se recupera.
¿Para quién es este acompañamiento post oncológico?
Este acompañamiento está pensado para ti si quieres:
No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible para ti.
Nutrición clínica adaptada al proceso de recuperación
Aquí no hay dietas estrictas ni protocolos cerrados.
La nutrición post tratamiento oncológico debe ser flexible, individualizada y respetuosa, teniendo en cuenta cómo está tu cuerpo ahora, no cómo “debería” estar.
El objetivo es nutrir, no forzar.
Recuperar energía, masa muscular y vitalidad
La pérdida de fuerza y masa muscular es frecuente tras los tratamientos.
A través de una alimentación adecuada y adaptada, junto con un movimiento suave y progresivo, podemos ayudarte a recuperar energía, fuerza y confianza en tu cuerpo, siempre respetando tus tiempos.
Apoyo al sistema inmune desde la alimentación y el estilo de vida
El sistema inmunitario necesita nutrientes, descanso y un entorno favorable para recuperarse.
Trabajamos una alimentación completa, digestiva y adaptada, que ayude a:
Sin obsesión ni miedo a la comida.
Cada proceso de recuperación es único.
La pérdida de fuerza y masa muscular es frecuente tras los tratamientos.
Por eso el acompañamiento es personalizado, cercano y humano, respetando tu historia, tu momento vital y tus sensaciones.
Aquí no hay prisas ni comparaciones. Hay proceso.

